lunes, 23 de mayo de 2016

Empieza lo bueno

El primer día de clase el profesor nos explicó en qué consistía la asignatura, los objetivos, contenidos, cómo se iba a desarrollar, que teníamos que hacer… y todo ese rollo.
Después nos repartió a cada uno un folio con varios círculos repartidos en él. Nuestro trabajo consistía en usar la imaginación y la creatividad para dibujar en ese folio lo que se nos ocurriera pero integrando los círculos en nuestro dibujo. Estuve unos minutos pensando qué podía dibujar con tantos círculos, hasta que di en la tecla.



¡No tenía círculos suficientes! Añadí algunos más, con unas bocas, unos cuerpos, unos brazos y poquito de pelo… y les puse su nombre. Eso parecía un desfile de Carnaval.

Está claro que lo que el profesor buscaba era ver nuestra creatividad, nuestra facilidad para dibujar, cómo lo hacíamos… es decir, pretendía conocernos por nuestros dibujos.

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