La tarea a realizar el segundo día de clase era un
autorretrato y el retrato de un compañero. Algo que parecía aparentemente
simple pero que tenía su complejidad. Con esto, el profesor busca conocer qué
percepción tenemos de nosotros mismos y cómo nos vemos y qué idea tenemos de
los demás al plasmarlo en un folio. Elegí a David para hacer su retrato. Fue
una clase divertida porque todos nos reíamos de los retratos de los compañeros
por sus “pequeñas” diferencias con la realidad.
Aquí os dejo mi autorretrato y el de David.
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